Amores de circo
Y me pasó por al lado ese corpulento hombre con traje negro y plumas en su sombrero. Asqueado del lugar del que venía, siempre con monotonía. Día tras día se forzaba a trabar en ese mágico lugar, no lo podía evitar.. pues a su mujer y a sus pequeños comida debía de llevar.. este hombre era un terrible gran cirquero, con pantalones de licra negra cubría sus piernas, un poco le apretaban y le hacían ver más gordo de lo que ya estaba, parece ser mentira lo de que el negro adelgaza. Usaba las medias sobre el pantalón y un chaleco que a la vez lo hacía verse aún más barrigón.. también tenía un bigote, decía que lo hacía verse mas malo.. aunque eso ya sobre entendido estaba, no lo necesitaba..
Este vicioso cirquero a todos mal trataba.. se podría decir que una dictadura se vivía bajo ese toldo tricolor. De todo podíamos encontrar en este circo sin igual, bailarinas con tres cabezas pero solo dos ojos y una lengua. Muchos hombres fortachones, mujeres barbudas, payasos pintarajeados y fanfarrones, gatitos que se convertían en leones y sus valientes domadores.. trapecistas, elefantes y hasta hombres elásticos encontrábamos en ese toldo tan chiquito, que cuando entrabas, era un mundo infinito. Moulin Rouge, Cirque du Soleil.. no, nada se comparaba con este asqueroso y sucio circo.. este circo donde el amor estaba prohibido.. “para evitar complicaciones”, decía el cirquero barrigón con su cigarrillo en mano, pues no le alcanzaba para comprarse un tabaco o algo mejor.. y a éste cirquero depravado bien que se le caían las plumas del sombrero cuando veía a la trapecista más joven por los aires volar.. hasta el piso se le movía y las medias se le caían al caminar.. mientras en su casa, su mujer ansiosa lo esperaba, escuchando a la noche solitaria, no pegaba el ojo hasta que su hombre llegara a casa, para mirarlo con esos ojitos de ilusión.. si supiera esta mujer.. que desilusión
El, bien que sabía que el corazón de la trapecista ya dueño tenía, ¿quién más que el fuerte y noble domador? Un amor multicolor. Y pues que no daría el repugnante cirquero porque de un mordisco se lo tragara uno de sus leones.. que celos que le tenía.. enfermizos celos.
Sabía que ninguno de éstos jóvenes irrespetaría su gobierno, “el amor no existe” les seguía diciendo, pero si no era amor lo que estos chiquillos tenían, entonces ¿que sería?
Maquinaba en su cabeza cada día, como podía destruir al valiente domador.. pues con su terrible físico y asqueroso odor, hasta vergüenza sentía de parpadear, y pues del circo no lo podía sacar, ya que la trapecista con él se iría. No, no lo permitiría.
Cirquero egoísta, si el no la tenía, nadie la tendría.. viejo decrépito aprovechándose de una inocente jovencita.. comenzó con unos besos en el cuello, ella asqueada se alejaba, con la mente en blanco como un papel, como un vaso de leche o tal vez como mi piel, la chiquilla temblaba, sus muñecas él tomaba y contra el suelo la presionaba.. la trapecista sintió algo mojado salir de sus ojos, y un poco se asustó, pues no tenía recuerdo alguno de que ésto alguna vez le hubiese pasado, gotitas negras transparentosas de sus ojos salían, desenfrenadas y rozaban sus mejillas, el maquillaje se le corría. Con un mordisco la trapecista se logró safar, salió corriendo, intento escapar..
Impotencia, rabia, celos, nervios, ira, furia, furor, resentimiento, odio, rencor, exasperación... !bang!... impulsivo cirquero barrigón.. al piso la bella trapecista cayó, ¿muerta? Eso no lo sé.. yo tan solo la vi caer..
Toda la vida del cirquero ante sus ojos pasó, su esposa, sus hijos, su circo y sus animales, con ese plomazo al drenaje todo se fue, su vida poco a poco veía desaparecer.. Nada volvería a ser lo mismo.. todo por querer lo que no tenía y esos incontrolables celos.. malvado cirquero caprichoso.. de raros espécimenes ya se veía rodeado.. todos lo miraban con dolor y confusión aunque todos los sabían.. y tanto tu, como yo, lo sabemos también..
El cirquero levanta un poco su grotesca cara y sonríe, con esos dientes amarillentos por el cigarro y sus negros ojos corrompidos, siempre tan iluminados y pervertidos, mientras murmura algo que nadie logra entender.. “lo prohibido, siempre es más divertido” pues sus labios, logré leer.




