28 junio 2010






Imperfecta perfección
Cuando se conocieron.. unos chiquillos, tan sólo eran.. pensando que al mundo se comían, disfrutando de la vida, jóvenes enamorados, divertidos, charlatanes, inteligentes e inconsistentes inconscientes.
Toda la vida por delante tenían. Uno de esos días, estos dos decidieron unir sus vidas. “Para siempre” creí escuchar, pero me parece que estas palabras tan mal utilizadas están, banalmente repetidas, sin igual.
Sin saber lo que hacían, un compromiso asumían, sin nadie alrededor, nada de ostentosos vestidos, confetti ni arroz. Algo más que un papel firmaron ese día, un compromiso para toda la vida, “hasta que la muerte los separe” escucharon los dos. Lástima que las palabras sean de cartón y que cuando se mojan.. lo que queda es decepción.
Tan felices que fueron, varios pequeños tuvieron, diferentes casas, muchas etapas, progresando cada día, con sencillez vivían. Altos y bajos.. ¿Tentaciones, aburrimiento, desdén, apartamentiento? ¿Qué fue? Nunca lo sabremos.. costumbre ya era verse y saludarse todos los días, lo mismo ya no era, ni sería. ¿Qué pasó con esos besos, con la pasión y el desenfreno?
El con un pecadito en su hombro a casa llegaba, lujuria, pero ella, su mujer, quería otra clase de cama. A él, la pasión se le desbordaba, mas debía aguantarse las ganas. Preciosa mujer, casi perfecta, la que siempre muy cansada estaba.
Sus cachorros, lindos pequeños que ya casi hombres eran, escuchando las peleas nuevamente, tras la puerta, y a ella.. a la pequeña, los ojos y oídos le tapaban. Eso intentaban. 
Peleas siempre tras puertas cerradas, todos esos gritos y lágrimas. Al salir de ese cuarto, la familia perfecta reaparecía, escondiendo toda la agonía.
Ya los grandes pequeños dejaban la casa, su hogar. Con sus maletas y un solo título se iban. Sin mirar atrás, seguían.. y a ella los oídos y ojos todavía le tapaban, protegiéndola de lo que venía.
La pequeña, a la mamá jugaba, la princesa que se casaba, sí que era para siempre en sus jueguitos de niña mal criada. Que afán con esconderla en engañosos engaños y burbujas de ilusión, o mas bien, de jabón. 
En el piso sentada, jugaba, mientras escuchaba los gritos, llantos y puertas lanzadas, grietas en su pequeño corazón se formaban. Siempre alguien entraba a poner un poco de música y con llave la puerta cerraban. Inútilmente tratando de esconderla de la realidad, estaban.
la cena está lista” escuchaba, la familia perfecta a comer se sentaba. Aunque cada vez los silencios más se alargaban y poco a poco las risas se acortaban.
Los días más largos se hacían, del colegio a su cuarto, esa era la rutina. Cariño nunca faltó, en momentos hasta sobró, pero la pequeña vivía dentro de pura fantasía.
todavía es muy chiquita” ay pero esa niña, esa niña si que sabía. 
Tantas decepciones en ese oscuro cuarto habían, que esta pequeña otra más no aguantaría, ensimismada, ansiosa, lloraba sola. La pequeña aprendió bien, las lágrimas se secaba y automáticamente se maquillaba. Cabeza en alto, como si nada.
Determinada a no ser otra desilusión, en una desordenada perfeccionista se convirtió. Tan detallista y a la vez despistada.
Creciendo, nunca dejo de vivir, decidida a que un “recuerdo que..” siempre sería mejor que un “pudo haber sido”. Malicia dentro de ella nunca hubo, tan solo rencor desbordante, palpitante.. las paredes de esa casa con todos los recuerdos se quedaron, y si algún día decides pasar por ahí, te aseguro que esas horrorosas marcas seguirán justo allí, donde la pequeña las dejó, algunas reales y otras puramente artificiales.
Sin amor y con desgano, cada día se paraban, miraban a su costado y se preguntaban ¿es ésto lo que quiero? Adultos jugando a ser adolescentes. La pequeña, parada en su puerta, veía sin ver, entendiendo todo a lo que aún ellos no podían acceder a entender.
Nadie se cansaba de jugar a pretender. La madre a acostar nuevamente a la pequeña se paraba, tapándole los ojos con dos besos y los oídos, al dejar esa puerta cerrada. Y es que hasta las puertas pretendían, esa, la que alguna vez fue de madera, pero ya de hierro parecía. Tanto miedo a romper lo único que aún intacto les quedaba.. o así ellos pensaban.
Directas indirectas ya se lanzaban, rápidamente recuperando la compostura al ver a la pequeña que llegaba, mordiéndose la lengua ella entraba, sonriendo pasaba de largo, dirigida hacia su cuarto, ¿Cuántas veces más?
Juraban que la chiquela ni idea tenía de la situación, si supieran, que a su pequeña lo que le sobra es imaginación.
Sin duda, los mejores padres fueron, en un castillo la subieron, estos culposos culpables a decir lo que pensaba siempre le enseñaron, ¿Pero los sentimientos a donde se fueron? Hablando siempre de Art Nouveau, Alex de Large, Los Beatles, Europa y New York. Ella siempre todo atentamente escuchó, la grande pequeña tan sólo sorda y ciega para su propia realidad era. "Podría ser peor" se repetía cada día. 
La pequeña todavía sueña despierta, aún le suelen mencionar la palabra “perfecta”, su mundo, ella, su vida, imperfectamente perfecta.
Mejores amigos dicen ser, aún empeñados en no romper, lo que sin darse cuenta, roto, parchado, vendado y asquerosamente empegostado ya está. Le han enseñado bien, ella misma siempre es, aunque no puede negar que siempre pretenderá, sin pensar, la insana perfección de su hogar. 
Todavía tiene esa debilidad con el "hasta que la muerte los separe", eso que seguramente desaparecerá al destaparse. 
La grande y fuerte pequeña, ha aprendido a taparse los oídos y los ojos, pero no el corazón. Ya no le queda más que su imperfecta perfección. 

24 junio 2010



Todo arde si le aplicas la chispa adecuada
¿Nunca les ha pasado que buscan algo sin saber que es? Solo saben que necesitan encontrar algo pero no saben que.. Buscando entre mis cosas viejas, buscando algún recuerdo que me hiciese sonreír, llorar o sentir, pues hoy estuve completamente apática e irritable.. insoportable. De esa manera, me paré a buscar esa caja llena de cosas viejas, la de los recuerdos.. pesada, pegajosa, asquerosa.. esa que sé que debo regalar, botar o quemar pero que nunca lo hago, pues siempre he sido apegada a las cosas, a las personas, a todo en general. Acaparadora, quizás.
En esa caja había de todo un poco, desde fotos, libros, peluches, invitaciones, cintas, lazos y dibujos, hasta uno que otro escarabajo. Regalos para viejos amores, esos que nunca fueron terminados, dolorosos detalles olvidados, y una plaga de cartas también, cartas nunca entregadas, a viejas amigas, para amores oxidados, cartas de las que nunca supieron, cartas de una niña enamoradiza hasta más no poder, nada cursi y un tanto sarcástica también.
Invasión de dibujos y cartas devueltas, de esos amores que alguna vez me quisieron recordar lo que un día por ellos sentí, cartas que al ser devueltas, nunca abrí, por miedo a lo que podía volver a sentir. En esa caja, una carta me llamo la atención, una carta de sobre turquesa, con un corazón, la abro sin saber que podía haber dentro, una carta de él, me encuentro. Recuerdo ese día como si fuese ayer...
extraño tus besos” dijo él
no me vengas con eso” respondió ella sin siquiera parpadear aunque por dentro quería abrazarlo tan sólo una vez más.
perdona, se que te hice mal” dice, sin poder despegar sus ojos del suelo, culpabilidad, presiento.
lo hecho, hecho está, vete con ella y ya déjame en paz”
sólo te quiero a tí” el corazón se le ablando tan sólo un poco más, recuperando la compostura y sabiendo que era una mentira más, supo que ya todo debía terminar.
nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde” con esta frase se dio la media vuelta y se fue, dejando a su corazón en el suelo frente a él, alejándose sin mirar atrás, muriéndose por correr hacia él.
Si, hablo de ti, ese niño guapo que conocí una noche de verano, al único que en verdad le dije te amo, ese que trató de enseñarme a manejar, que inconsciente era en realidad, ese que me ayudó a inflar mil globos amarillos y a preparar una sorpresa, el que con un sharpie me rayó de pies a cabeza, ese que fué un gran factor para volver a esta ciudad, ese que me rompió el corazón y me hizo llorar.
Siendo sinceros, nada es mas atractivo que un reto, y estos dos.. un amor imposible vivían. Ella viviendo lejos, él siendo un player. Pensar que lo podía cambiar.. pobre niña, siempre queriendo arreglar lo que fuera de sus manos está. La chispa que tenían.. química indescriptible, sensual, impulsiva. Perfecta, decían.
Está en su naturaleza.. ella tuvo que aceptar.. mentira tras mentira, todas las creyó, pero eso que le hizo.. imperdonable.. aún, ella lo perdonó. El tan predecible, misma charla repetía a todas las niñas que conocía. Ella tan tonta, pensando que por ella cambiaría. Cómo el león se come al ciervo y el toro se abalanza contra el torero.. ser así, en su naturaleza está. Una niña ilusa no lo cambiará, pues solo los golpes de la vida lo harán. 
Como quisiera hacerte el amor, no sexo sino profundo” siempre fué intenso este joven casanova. Ella se rió por dentro, sabiendo que ni un poco había cambiado, que el mismo de ayer seguía siendo. 
déjate de cosas, no me llames más, desaparécete de una vez, no me toques la puerta, ni vengas a mi casa, no quiero que me compres más flores ni tampoco nuevos peces de colores, no te quiero ver más” por dentro, se seguía muriendo, el corazón parchado se le iba descociendo, lento. Sabiendo que era lo mejor, lo dejó ir, de sus manos se iba ese caballero sin capa ni espada, ese que sólo brillaba por sus acciones, mejor dicho, actuaciones y falsas palabras. Se aguantó las lágrimas, se dio la vuelta y se fue, repitiendo en su cabeza “Así es como debe ser”.
Una de esas noches, en una de esas fiestas, ustedes me entienden, estaba él con su nueva conquista de la mano, besándola.. abrazándola, empalagoso, asqueroso, mentiroso.. de reojo ve al amor de su vida entrando, vestido negro, entaconada, maquillada, como siempre. Dejó a la otra y corrió a saludar.. descarado caballero. Ella pasó de lado, como si nada hubiese pasado. Horas después, el ron y el vodka estaban agotados, ella sobria esperaba, él sumergido en un mar de alcohol estaba.
Esto todo va a valer la pena” dijo él, alcoholizado, tambaleándose de pierna en pierna
ah?” confundida, dolida, temerosa
algún día, tu y yo, nos vamos a casar y vamos a ser muy muy felices” ella no pudo evitar sonreír, se dio la vuelta y lo dejó ahí, solo, aún tambaleándose, pues sabía que nada bueno podía salir de ahí, si se quedaba.
Todavía me acuerdo de esos planes.. casados, con los mil pequeñuelos al lado, una pareja divertida, de esos que gritarían y pelearían pero al segundo se reirían. Siendo unos niños ya teníamos mil planes a futuro. Viajes exóticos y diferentes, montar a caballo y nadar en el río, acampar a lo lejos, sin obstáculos en el medio. ¿Pero, qué saben dos niños de compromisos y de amor? Lo mismo que de astrofísica y trapecistas de vidrio o de cartón.
Todavía ella no se había terminado de ir..
Te hice sonreir” sin saber que hacer, si salir corriendo o si voltear.. él no le dio chance de pensar, la abrazó por detrás. Mil recuerdos le pasaron por la mente en un segundo, el corazón ya a punto de salir o dejando de latir.
perdóname por favor” no se pudo contener más, volteó, sus cuerpos aún más juntos, unidos, pegados, ni aire entre ellos había. Con ojos llenos de rencor lo mira.. lo que tantas veces había practicado, simplemente no le salía.. se llenó de valor y un paso atrás dio. Sin pensar, la trajo hacia él, completamente juntos otra vez, ella dejó de respirar, ya que si olía su perfume, el que soplaba atracción, ese que le causaba tanta adicción, no se podría contener. Pensando con todo menos la cabeza otra vez.
suéltame ya” él solo la miraba. En lo mas profundo ella rezaba, rezaba que apareciese esa barrera en sus ojos, esa barrera que no lo dejara ver todo lo que aún sentía por él.
Ese caballeroso patán, poco a poco se fue inclinando, le planto un beso en la frente, bajando hacia la nariz, ella se inmovilizó, el corazón se le paró, él pone sus dedos en la barbilla de ella y se la levanta un poco, baja su cara buscando sus labios.. y la dejo ir..
Confundida, insensata, irracional, no podía hablar, pensar, no podía moverse ni siquiera reaccionar. Aún parados uno frente al otro, él la miraba con esa sonrisa pícara, ella con los ojos llenos de lágrimas se iba, esta vez para no volver.. se subió en el carro.. el mar de lágrimas a punto de salir, mas un “como estuvo, amor?” de su progenitor, la detuvo por un segundo.. sin poder hablar solo sonrío y esperó que no le preguntaran más.
Llegó a su casa y subió corriendo, quitándose los tacones y en la orilla de la cama se sentó.. pero las lágrimas no salieron..
Se puso un mono y una franelilla, tomó el ipod y colocóse los zapatos. A las 4am salió a trotar, a la segunda vuelta ya no podía llorar mas, pero tampoco podía parar, trotaba, cada vez más fuerte, sintiendo la brisa fría en su cuerpo al andar, las canciones que él le dedico escuchaba, repitiéndolas sin parar. Excéntrico masoquismo.
Comenzando a ver el cielo aclarar un poco, supo que debía regresar, ya se le iba a pasar. Caminando por la acera, se paró frente a su casa, buscó las llaves y cruzó la calle. La puerta de un carro suena, ella se inmoviliza, sin querer voltear, por miedo a la inseguridad. sube corriendo las escaleras para llegar a la puerta, aún sin llegar a abrir, siente esos brazos tan conocidos a su alrededor, voltea. Sin más que decir, él la besa. Y pues ¿Qué más iba a hacer ella? Tontuela, tan enamorada, estupidizada.
Definitivamente, todo arde si le aplicas la chispa adecuada. 

19 junio 2010



El ignorar su propia ignorancia es la maldición del ignorante
Todo lo que sube en algún momento tiene que bajar, todo lo que hagas en esta vida tarde o temprano se te devolverá y todo lo que comienza, en algún momento se va a terminar.
Cansada de darle vueltas en mi cabeza a todo, confusa, frustrada y un poco desepcionada. De personas y de situaciones también. Pensando continuamente en el “pudo haber sido” ese, que no sirve de nada, mas sigue rondando por mi cabeza, cada hora, cada minuto, cada segundo. Despierta o dormida.. tanto en mis sueños como en esa realidad que inconscientemente convierto en fantasía.
Acostumbrada a ser una consentida, una mal criada.. una niña. Ahora debo dar la cara, viendo a lo lejos esa montaña marrón, esa que alguna vez fue verde, desde la ventana, la ventana que tanto nos gustaba. Y lo veo pasar, sin hablar, bajando la cabeza una vez más. Niños infantiles que todavía juegan a las escondidas con la realidad, que saben lo que les espera, mas no quieren aceptarlo, asustados, temerosos.. El, con ese absurdo miedo a progresar, buscando la mediocridad. Ella, con el corazón en la mano, ya no quiere confiar más.
Niña de corazón latente, no estés triste, deja la inseguridad y dale vida a esa sonrisa, tantos que la quieren ver y tu que la tienes escondida. Deja de temer y sal a recorrer, confía un poco más y deja conocer tu verdadero ser.
Seres humanos, tan fácil que es la vida, y nosotros tan complicados. Buscando una razón, una solución, una verdad, cuando a veces no la hay. Esos de mente compleja, esos que piensan, esos que piensan tanto que duele, tanto que entristece, intelectuales, esos que muchas veces son infelices ya que su pasión está en resolver enigmas, en quitarse las dudas de encima, filósofos frustrados que tratan de darle sentido a la vida, mil planteamientos harán para tratar de entenderla, pero es que la vida no tiene un sentido universal, tú, pintas tu vida, con brocha o pincel, en lienzo o en papel. Cuando tú quieras, como tú quieras.
También los de mente simple, los que se esconden en su simplicidad, los que no piensan antes de actuar, retrógradas egocéntricos, a los que nos les importa más nadie aparte de ellos. Esos que no quieren profundizar, los que tratan de pensar básico y simple. De pensar vacio.
Muchos puntos intermedios hay, la escala de grises es como lo suelen llamar.
Cocktail de emociones soy ahora, todas mezcladas en una copa, cabe recalcar que sin alcohol está, pues la copa está tan llena que si le agregan algo más, sin duda alguna, se desbordará. 
Princesa de cuento de hadas, con el corazón en la mano caminas.. entregándoselo a cualquier idiota que ves venir, como un regalo, un souvenir... abre los ojos, vuelve a la realidad, despierta de ese sueño y quitate las zapatillas de cristal. Quitate el vestido y quédate como estás, no más pestañas postizas, ni coronas de cartón, no mas brillantes, ni diamantes en forma de corazón, despéinate un poco y relaja los hombros, sube la cabeza y deja de mirar atrás. Pues Lo que pasó, ya no lo podrás cambiar.
Dicen que merece algo mejor, alguien que la quiera, que la respete, que la valore. Inmadurez, decepción, mediocridad.. y esa palabra que previamente he mencionado en mis entradas, frustración. Siempre se supo, nunca se puso en duda, pero siendo una idealista. Una niña ilusa. Volvió a tropezar, pensando otra vez que en realidad le podía enseñar a escuchar.. lo que sólo sirvió para darse cuenta de que todos sus esfuerzos fallidos son, pájaros desorientados, flechas desviadas, amores oxidados. Completamente inútiles, totalmente inservibles.
Segundas oportunidades, mejor dicho, terceras o cuartas.. ¿Cuántas más?
Ya, sácatelo, sácate el corazón y entrégaselo una vez más, rojo, ensangrentado, latiente, así. Parchado, una y mil veces. Ve, dáselo otra vez, para que se le olvide en alguna estación de tren, para que lo lanze al mar o se le rompa al andar. Para así encontrarte nuevamente sentada escribiéndo, en horas donde deberías estar durmiendo.
El día en el que repetí mil veces que todo ésto era una mala idea, tuve razón. “confía en mi, ésta vez será diferente” con todavía un poquito de fe, ignore mis pensamientos. El típico debate entre lo que pienso y lo que siento. Dejando ganar a la cosa latiente e irracional, que sin barreras ni cadenas, cree todo sin siquiera dudar. Lo mas doloroso es que ya ni duele, ha pasado tantas veces que te vuelves inmune, automáticamente.
En un hecho, no puedes romper lo que ya roto está. Tal vez primero pegarlo para nuevamente romperlo servirá, masoquista, no busques romperte más.  
Einstein dijo, hay dos cosas que son infinitas: el universo y la estupidez humana; y no estoy tan segura del universo.
Sabio hombre, digo sin titubear, algún día aprenderemos, maduraremos, creceremos, más eso nunca cambiará. Mientras tanto, riamos por lo que tenemos y luchemos por lo que queremos. Juntos o separados, tal vez hasta agarrados de la mano.
Siempre vuelve, dicen. Mirándolo de reojo espero verlo crecer. Debemos dejar esa actitud de lado, pero eso es tal como rechazar un cigarro, hace falta carácter y personalidad, algo difícil de encontrar.
Bajando la intensidad, vuelvo a la frustración, sentimiento que me dio a conocer ese que niño al que sigo viendo todos los días corriendo tras un balón. Al que a veces miro y sonrío sin pudor. Ahí, me vienen los recuerdos, un arcoiris con gris y negro. En febrero, 2011, pasaré por su costado y preguntaré a su profesor que si ya el tema de frustración le ha dado, miraré su cara y reiré, viendo como todo lo que trata de empujar, vuelve a él.
Cansada de intentar arreglar lo que una vez pensé estaba en mis manos, que en realidad nunca lo estuvo. Esperando que esta sea la última vez que tenga que repetir, vuelvo a decir, las cosas no deben salir de mi, sino de él.
Frustración: Estado de un organismo motivado cuando se interrumpe su conducta hacia una meta.

14 junio 2010


Life is all about risks.

At that exact moment, when my pulse is flat-lined, while my heart beats fast,
as I'm running into you.
You just stand there, unaware of what I'm about to do, maybe I´ll kiss you, hug you, maybe I'll push you away, maybe a simple kiss on the cheek, on the neck, anywhere. anytime. everywhere. 


When she's close by, the air around us is full of tension, unlike when it's only the two of us, when we are together.


My heart is aching as I'm pondering about what I should do. What to tell you, what to do. I know what I want, I know what I want this to be like. What I don´t know is what to say, what is best.

Sometimes I just want to turn around and walk away, walk and think until I figure out what to do, walk until the night falls down on me, until the skies turn gray and it starts to rain, until the rain gets me soaked, while I tuck out my tongue so I can feel the water drops, until I listen to myself, not what I should but what I actually want. Jelousy and karma, both bitches I try to push away, but in fact, they are already there.

I really want to forget, to trust you, not to be afraid, sadly, I can´t do this all by myself.

The truth is, we have so much more to learn, maybe together, maybe now or maybe later. Patience. Only time will tell.

It´s amazing, this is amazing. How I feel, how my heart somehow skips a beat. When words are not needed anymore, the way I´m never uncomfortable, the way I worry, the way I care.

I just want to hug you and watch you smile, I want to see you motivated and enjoying life, becoming a better person and while you do it, I will too, as watching you grow will make me grow too.

I´m sure that we're gonna fight, we're gonna scream and we'll get mad, but these wont´t ever change the way I feel about you, never forget that.

I just don´t want any more broken promises or lies, those, make everything fall apart, everytime.

However, I will keep my promise, you'll see, even if we dont talk by then, that day, I will take the first step.

I´m wondering how we got into this and I still can´t believe what we've become in so little time. All I know is that I care, about you, about us.

Like we said countless times, this is probably not going to work out, one way or another, I´m pushing these ideas to the back of my mind, so I can think straight once again, and so then I can aknowledge it and say, life is all about risks. 

I want you, that´s all I know, I want us.

Finally, like one of my girlfriends said a couple of days ago. In the end, the crystal girl is falling for the badass indie gal. Let´s just hope, this time he´ll not let her fall.   A little ironic, isn't it?

As we all know, there are a couple of crystal pieces missing, they got lost with every crash, with every fall. Invisible scars, which remind us where we've been and what we've gone through. Those, remind us everyday why we are the way we are. They remind us who we are, but they must never dictate where we're going. 

08 junio 2010


Adicción. 
A veces los veo mirándose desde lejos, él se pregunta como llegaron a ésto. A ella con el maquillaje corrido se le ve, caminando por esos pasillos que parecen nunca ceder.. ¿Por qué no hablan? me pregunto cada vez, pues prometieron mil veces que la amistad no se iba a perder. Suena tan fácil cuando en realidad no lo es, las palabras son débiles, se las lleva el viento, con mil mentiras y falsedades dentro, no son de confiar. Dejar ese forjado y oxidado corazón apoyado en débiles palabras, un tanto ingenuo es, pues tarde o temprano, todo junto veremos caer.. sin remedio y capaz también sin arreglo.
La niña de ojos claros, la que nunca para de reír, ahora la vemos con la cara tras un sweater blanco y gris, tratando de descubrir en que se equivocó, haciéndose las mil preguntas de si hubo algún error. La relación perfecta diría yo, mas nunca se sabe lo que pasa dentro de esos corazones de color o tal vez en esos de cartón.
Eran de esos que en ningún momento discutieron, los que se reían todo el tiempo, los que solían mirarse por la ventana, esa mirada pícara y clara, transparente, como el agua, sólo que un tanto menos distorsionada..  esos que fueron acusados de besarse atrás de los carros, los que vivían sin fecha en el calendario y que de los aniversarios siempre se olvidaron. Esas escapadas en el carro, la adrenalina que se iba multiplicando.. esa semana de angustia y miedo, donde por dentro sintieron el desvanecimiento.
Esos jóvenes enamorados e ilusionados, ahora se puede decir, que son conocidos, o algo parecido.
¿Qué dirá él cuando le preguntan por ella?, ¿Será que dice conocerla?, ¿Qué la ha visto en el colegio?, ¿Qué alguna vez algo fueron?, ¿Cambiará el tema o tal vez evadirá la pregunta? Un poco incomodo creo..
A veces al abrir su libro de castellano “Soy el feliz caballero que te adora sin verte” ella lee, él a Rubén Darío había escogido para esa carta que un día le hizo, caballero de armadura oxidada le queda algo mejor, pues la cobardía escondió su verdadero color, sólo quedan esas promesas rotas que se van rápido con las agujas del reloj, con ese atardecer, como una estrella fugaz o el caballo que galopando vemos venir, mientras ese corazón poco a poco va dejando de latir.
Ella se pregunta porque perdió la cordura y que no daría por haberle dado otra ruta.. sabe que lo mejor para ella es tratar de olvidar, mas recuerdos así de su cabeza nunca podrá borrar. Sus llamadas amigas le dicen que lo debe superar y no se dan cuenta que la película acaba de comenzar. La niña en su casa no se queda, ella sale, baila, y sueña, mas cuando regresa.. y piensa, ese niño siempre le pasa por la cabeza.. sabe que ya ha pasado tiempo y se pregunta ¿Por qué le sigue pasando ésto? Pues es una niña con gran corazón y a veces se pregunta si seguirá enamorada o si es tan sólo un capricho, una obsesión, que inconscientemente perseguirá, tal como una adicción. Poderosa adicción, a sus labios, a sus besos, a su piel, adicción a él. 
La niña de ojos claros ha tomado malas desiciones, ella lo sabe y lo acepta sin objeciones, no puede negar que su vida ha sido divertida, mas lo que quiere no le ha llegado todavía.
A ésta niña la veremos por los pasillos, cabeza en alto y probablemente gritando y saltando. ¿Cuándo aprenderá que nada de ésto vale la pena? que es masoquismo y añoranza a lo que ya no tenemos y a lo que pronto no veremos.
Mientras el mar esta lleno de peces, ella quiere vivir en la pecera. No digo que éste amor sea fácil de olvidar, pero algún día llegará el momento en que él volverá, ya sea como amigo o como algo más. Juntos mirarán atrás y se reirán. Algún día ésto pasará, ya sea cuando él madure o cuando ella lo termine de olvidar.
Se dice que el primer amor es el único de verdad, pienso que mil veces te puedes enamorar, nunca será igual, puede ser mas intenso o un poco más casual. La verdad es que el amor es una contradicción, al mismo tiempo es un bombón, que en el centro tiene algo amargo, una triste desilusión.
Están los que se esconden por miedo a sufrir y los que se lanzan sin paracaídas hacia un túnel sin fin. Los que están tan dolidos, que se les da por herir, los que nunca han sido heridos, esos con el ego difícil de digerir, están los que ya simplemente lo admiten y saben que no hay nada que hacer, están los que sienten más que cualquier otro ser, finalmente, los que dicen no sentir, los que “no se enamoran” o que tienen miedo de sufrir, esos que creen que bien saben de lo que hablan, los de la buena labia, los que tratan de sabotear, los que realmente tan sólo tienen miedo de levantarse un día y ya no poderlo negar más, y la única verdad es que cada uno de nosotros se puede enamorar. Con diferentes personas ésto puede pasar, puede ser de la persona incorrecta o quizás, capaz, tal vez.. de la perfecta.
Mientras escribo ésto me pregunto, ¿Qué va a pasar? Todo a su tiempo, me repito una vez más, una idealista y un poco ilusa siempre seré, con el corazón oxidado pero inexplicablemente, un tanto mas blando.. algo cambiada e indudablemente menos mala, sin querer confío, lo que llevará a la niña de cristal a romperse nuevamente, cada vez más fuerte. Llena de ilusiones sin sentido, sé que ya no hay nada que perder, solo esperar y ver todo suceder. Segura de que éste será el tropiezo número 210. 
Aún así, queriendo no confiar.. está un tanto difícil de evitar, pues todo lo que sube, en algún momento tiene que bajar. Capaz mi adicción es volver a tropezar. 

03 junio 2010


Toda buena obra debe tener un gran final. 
Un cuento, una historia, un recuerdo sin fundamentos, lo que pudo ser, lo que pudo ser pero no fue. Aferrados a algo que no paso ni pasará, fijados en la idea, dándole vueltas en la cabeza en el día, en la noche, sin poder concentrarnos, sin poder pensar.
no hay arrepentimientos, solo preguntas. Miles de preguntas. Preguntas que probablemente nunca responderemos, por miedo a lo que tal vez pueda pasar si las respondemos.
Esos besos en el cuello, miradas que solo nosotros entendemos, esos abrazos y esos gestos.. reirnos por todo, el siempre poder ser nosotros, los pequeños recuerdos y detalles, difíciles de olvidar, esas cartitas, las de los mil corazones, las de los varios mensajes, esos mensajes casi subliminales. Pero.. ¿Qué más da? Cuando ya ni siquiera hay amistad..
Esa niña que el viernes por la noche ya no quiere bailar, sus amigas de su casa la van a sacar, ella sin reprochar se pone un vestido y un poco de delineador, los labios pintados y en sus mejillas pone un poco de color, antes de salir no olvida sus tacones, lista para conquistar y a romper corazones, pero ella dice que no puede aunque pienso que más bien no quiere, pues aferrada a lo inexistente todavía está. ¿Cómo sacar a esta niña de esa fantasía y llevarla a la cruda realidad?
¿Puede ser que la única forma de olvidar sea acudir a la rabia y al rencor? Pero.. ¿de que hablo? si entre éstos dos sólo hubieron caricias y diversión, largas conversaciones y miles de insinuaciones. Y por más de que trata de encontrar algo malo a que aferrarse, una razón para no querer hablarle ni abrazarle, no puede, ya que no existe tal rencor que busca. Lo puede disfrazar pero sabe que al final no va a funcionar, y que cuando la lluvia desaparezca el maquillaje y las máscaras chorreadas estén, se dará cuenta de que el rencor se fue, con esas gotas de lluvia, con esas lágrimas, lágrimas por un amor que nunca supo afrontar esos asuntos nunca resueltos, que nunca pudo recoger esos pedacitos de cristal que cayeron, ese que encontró la pega loca, pero dióse cuenta que sin piezas, no hay mucho que pegar. supuestos amigos que ya no tienen tanto de que hablar, mucho que decir pero no hay forma ni lugar, cosas imprescindibles para poder entonces finalizar eso que una vez comenzó mas nunca terminó ya que toda buena obra debe tener un gran final.  

02 junio 2010


Amigos especiales
Se conocieron hace unos años, amor prohibido, entre esa áspera arena, mar salado y luna llena, una y otra vez, ambos se repitieron. El tiempo pasa, el tiempo pasó, y en un momento de debilidad, entre abrazos y jueguitos, guiñadas de ojo, chistes e ilusiones.. malas relaciones, problemas con amores, unos cuantos rones y también un vodka tónic, se encontraron rompiendo las fronteras ya delimitadas. Ese amor prohibido se convirtió en permitido por tan solo una noche, una de esas noches. La adrenalina al saber que estaba mal, alejando a la culpa, como si en realidad se fuera a esfumar.
Esos amigos que estando juntos tratan de olvidar a esos amores dolorosos en los que ya no pueden pensar más.
Son solo amigos, lo saben los dos, ya sea en la arena o arriba de un colchón, Porque lo que éstos tienen no es más que noches de desenfreno, en donde dos cuerpos se rozan sin mirar el reloj, dos cuerpos débiles el uno por el otro, derriten besos y soplan pasión. Ella con miedo y el sin pudor, de vez en cuando se encuentran y se ven con un poco de desilusión. Sabiendo que al eliminar la frontera, lo inocente se apagó y sólo quedó esa sexualidad, no no, esa sensualidad, ya que es tan solo un deseo que nunca se podrá cumplir, porque para ella antes que la lujuria, siempre estará el corazón. Que al estar con él, otro siempre estará en el fondo de su mente, no siempre es el mismo, pero nunca será él. Los dos se crean fantasías de una futura relación, sabiendo que eso no sucederá bajo ninguna situación. Estos dos amigos, amigos especiales, se reunirán otra vez, ya sea en esa playa de los mil recuerdos o en su casa, la de la cuadra diez, y por más del cariño que se tienen, al final, siempre serán tres, tal vez cuatro, cinco o seis, pero nunca serán dos, ya que entre estos amigos tan sólo hay despecho y un poquito de insatisfacción.