
Bang Bang
Estaba yo llegando de una obra de teatro, bang bang estás muerto, con un amigo vi, mucho hablamos después, emocionada, ilusionada, curiosamente exasperada me quedé. Atónita de que alguien pudiese entender aunque fuese un poco de mi incrédula fantasía. Cables entrecruzados, electro schocks, corto circuitos, electricidad por cada vena, casi, casi irreal, que aunque no parezca, más real es, que todo lo que tocas y lo que ves, que tú y que tu familia cuando se sientan a comer.
Y derrepente me encontraba en un cuarto, gigantescamente gigante, un cuarto con más de 4 paredes, en realidad, como 15 de éstas tenía. Todas asquerosamente blancas, menos una. Mucha gente había, personas y personitas que no encuentro razón por la cual ahí estaban.. el papá de ese baterista, el hermano de un gran escritor, el primo de mi hermana, la hermanita de una rubia, la tía de una traidora, la hermana de una mujerzuela, la prima de Peter pan, entre otros personajes totalmente fuera de lugar. Todos con un crayón en la mano, de diferentes colores, todos ensimismados, pintando cada uno en su propia pared blanca.. pero la mía, mi pared negra era.. y pues 4 crayones yo tenía.. y una pared blanca yo quería, y la quería y la quería.. tanto que quería esa pared blanca.. pero nadie me escuchaba.. a todos les gritaba y ninguno siquiera volteaba..
y sin mas que hacer, de mi pared me recosté y lloré.. con tanto sentimiento.. casi tanto como ese miércoles del que algo quisiera acordarme.. caprichosa, mal criada..
Ira irremediable sentí, incontrolable, irradiante.. tomé del piso uno de mis crayones, el rojo, e hice rayas sin parar, rayas en esa puramente negra pared, rayas que en gotas de sangre se convertían, rayas de rabia e impotencia.. y para atrás ese crayón maldito lanzé.. del suelo, el verde tomé y wow.. que tranquilidad, hasta cansancio sentí.. relajante relajación, aunque un poco de ambición también sentí.. con éste, grama pinté, sobre esa pared, negra azabache.. y para atrás ese crayón también lanzé.. y el amarillo tomé, hiperactividad inmediata, felicidad, esa sonrisa que desaparecida estaba, aparecía. Eléctricamente excéntrica chiquilla, pinté un sol, parada en la punta de mis pies, pues tan solo mido un metro 56.. para atrás lanzé ese amarillo crayón.. y el último que quedaba tomé.. azul verdoso.. índigo era.. con ese, un arcoiris pinté, y al terminar.. lo miré.. con esos ojos de curiosidad, con esos que a veces lo miraba a él. Con mil preguntas que hacer.. con inmensa ansiedad.. y lo presioné contra esa rígida pared, como si así me fuese a responder.. y mi crayón índigo, por el medio se quebró.. ojos miel miraron el ventilador del techo dar vueltas sin parar, cansada y un poquito enamorada. Pensé, bang bang, estás muerto, y a todos vi, enfrente de mi caer.
Y derrepente me encontraba en un cuarto, gigantescamente gigante, un cuarto con más de 4 paredes, en realidad, como 15 de éstas tenía. Todas asquerosamente blancas, menos una. Mucha gente había, personas y personitas que no encuentro razón por la cual ahí estaban.. el papá de ese baterista, el hermano de un gran escritor, el primo de mi hermana, la hermanita de una rubia, la tía de una traidora, la hermana de una mujerzuela, la prima de Peter pan, entre otros personajes totalmente fuera de lugar. Todos con un crayón en la mano, de diferentes colores, todos ensimismados, pintando cada uno en su propia pared blanca.. pero la mía, mi pared negra era.. y pues 4 crayones yo tenía.. y una pared blanca yo quería, y la quería y la quería.. tanto que quería esa pared blanca.. pero nadie me escuchaba.. a todos les gritaba y ninguno siquiera volteaba..
y sin mas que hacer, de mi pared me recosté y lloré.. con tanto sentimiento.. casi tanto como ese miércoles del que algo quisiera acordarme.. caprichosa, mal criada..
Ira irremediable sentí, incontrolable, irradiante.. tomé del piso uno de mis crayones, el rojo, e hice rayas sin parar, rayas en esa puramente negra pared, rayas que en gotas de sangre se convertían, rayas de rabia e impotencia.. y para atrás ese crayón maldito lanzé.. del suelo, el verde tomé y wow.. que tranquilidad, hasta cansancio sentí.. relajante relajación, aunque un poco de ambición también sentí.. con éste, grama pinté, sobre esa pared, negra azabache.. y para atrás ese crayón también lanzé.. y el amarillo tomé, hiperactividad inmediata, felicidad, esa sonrisa que desaparecida estaba, aparecía. Eléctricamente excéntrica chiquilla, pinté un sol, parada en la punta de mis pies, pues tan solo mido un metro 56.. para atrás lanzé ese amarillo crayón.. y el último que quedaba tomé.. azul verdoso.. índigo era.. con ese, un arcoiris pinté, y al terminar.. lo miré.. con esos ojos de curiosidad, con esos que a veces lo miraba a él. Con mil preguntas que hacer.. con inmensa ansiedad.. y lo presioné contra esa rígida pared, como si así me fuese a responder.. y mi crayón índigo, por el medio se quebró.. ojos miel miraron el ventilador del techo dar vueltas sin parar, cansada y un poquito enamorada. Pensé, bang bang, estás muerto, y a todos vi, enfrente de mi caer.
Fumadisimamente excelénte!
ResponderEliminarno puedo contigo, you amaze me everytime
Lu