Capaz nunca dejamos de crecer, y tampoco de soñar.
Tick, tock, tick, tock, tick, tock.. insomnio..
Nunca te has preguntado ¿A qué saben el cielo, las nubes o el sol? O ¿qué pasaría si la persona a la que más quieres se va? Para no volver más. ¿Cómo sería todo, si no existiera una tal autoridad, ni él, ni tú, ni yo? ¿Cómo se siente pintar una sonriente sonrisa? Pero no en una cartulina ni en un papel, más bien, en una carita llorosa y tan real o tal vez en pura malcriadez artificial. “Cuando la noche esta más oscura es porque ya va a salir el sol” suelo escuchar, pero lo que siento es mucho más real, como si nada fuese a mejorar, adolescente en fin. Un poquito perdida, buscando lo que no quería encontrar decidí dar un paso más allá, mas lejos de ti y cerquita de mi, poco a poco dejando de sentir o tal vez, comenzando a sentir de verdad.. Cansada y definitivamente algo frustrada seguí, y dicen que cuando dejas de buscar algo, es cuando aparece.. uno, que se sienta a ver su vida consumirse tan rápido como el cigarrillo que tiene en mano, sólo que ni cenizas de éste quedan ya, vida sin sentido, sin comienzo y sin final.. otro, que comienza a surgir, de todo un poco hace y como me hace sonreír, ese que quiere querer vivir.. Que diferencia hay, cuando te quieren hacer feliz. Aunque ésta no es externa en realidad, influenciada por los exteriores definitivamente está, pero de adentro de cada uno es de donde aparecerá la verdadera felicidad.
Se dice que todos los hombres son iguales, te digo yo que conozco a varios que cambian de mujeres como nosotras cambiamos de zapatos.. pero no debemos generalizar, ¿o si? Es un hecho que no todos son iguales, demasiado diferentes diría yo, aunque todos adoptamos las actitudes y ejemplos de otros, pick up lines, fraces rompe hielo, labia, ¿qué sé yo? Y bueno, las mujeres fáciles sobran, de eso no hay duda alguna, aunque nos podemos dar cuenta, que lo fácil, poco dura.
Nunca pensé que trabajar podría ser tan satisfactorio, tan poco tedioso, ni por la avaricia ni por el dinero, es que poder pintar una sonrisa tan genuina y tan real.. Chiquillos de todas las edades, enanos, chiquitos, normales y grandes gigantes. Pude ser una mama, una esposa, una amiga, una profesora, una señora, una niña, una guia, una muñeca y una princesa.. pretendiendo una vez más, no para mi, pero para lo demás.. El hecho es, que no hay nada mas satisfactorio que ver a alguien sonreír, nada más que por ti.
“Mira.. ¿y tú porque te pareces a ella?” Me dijo una rubiecita con ojos como el mar, mientras señalaba a su barbie rapuncel, no pude evitar sonreír, sonreír de verdad.
“¿Tú crees que se parezca a mi? Yo la veo como parecida a ti” Le contesté, y vi sus ojos iluminarse, mientras acercaba su aterciopelada carita a mi oído
“Yo creo, que tú, eres como ella, una princesa” ay, si supiera.
“Si yo soy una princesa, tú lo eres también” Ay, que sonrisita, y rápidamente me dijo
“Y tu príncipe? “ Yo tan solo saqué de mi bolsillo, al consumismo en forro amarillo y a un chiquillo le enseñé, sonrisa como esa, nunca vista igual.
¿Cómo explicarle a la chiquita? Que los príncipes y princesas existen, pero como ella cree no son, esos de cuentos de hadas, pura fantasía son.
Al cerrar los ojos, todavía puedo escuchar “what a wonderful world” de Louis Armstrong merodeando en la sala de mi hogar, tantos años sin escucharla y me veo recitando cada verso, sólo para mi.. cuando los pequeños importaban más que todo lo demás y nadie opinaba de como los debían de criar. Ya no digo, no pienso, ni opino, solo asiento y uno que otro sarcástico zarpazo sale de mi boca, seca, determinada y un tanto insegura. A veces, por miedo a estar solos, escogemos con la cabeza y no con el corazón, aunque aquí, no veo ninguno de los dos.. confundimos compañía con amor. Un poco inmaduro puede sonar, aunque un hombre hecho y derecho indiscutiblemente es. Suelo encontrar familias en donde el intercambio de papeles es casi irreal, niños que por ellos mismos y por sus padres deben velar, a chiquillos vemos trabajar, adultos que no son más que mediocres adolescentes, niños que no quieren crecer, como están se quieren quedar, adolescentes que todo lo dan por tener unos años más, adultos que pretenden ser niños una vez más, nadie entiende a este mundo ilógico, capaz un tanto irónico también. Donde lo absurdo se vuelve común, y lo común en extraño se convierte.. pero, ¿que es lo común, lo normal? ¿Hay algún libro de instrucciones que nos diga como ser normales, como no ser raros, aburridos e insensatos?
Se dice también que las mujeres maduran antes que los hombres y que por lo mismo, ellas envejecen mientras que los hombres maduran. Y puede ser, quizás, capaz y solo tal vez, nunca paramos de crecer y mucho menos de madurar y de soñar.. no hay un tal experto en madurez como tampoco en el arte lo hay. Se puede conocer la historia, las técnicas, las épocas, las formas, mas entre gustos y colores... es imposible saber el todo de todo.. y pues el que piense que todo lo sabe, no sabe nada. A veces en la vida, no hay una respuesta correcta, ni hay desiciones incorrectas, pero, no te sirve de nada creer lo que digo, pues todo esto debe venir de adentro de ti, no de mi, pues mi “adentro” y el tuyo, incomparables son, indiscutiblemente diferenciados e inconfundibles.
Volar sola nunca me ha gustado, aunque siempre lo hago, siento siempre que algo pendiente dejo, escribir, leer, algo productivo que hacer. En carro, en cambio, me encanta, tiempo para pensar, aunque ya de por si pienso mas de lo normal, pensamientos intercalados, confusos, destructivos y nauseabundos, aunque no siempre es así, generalmente pienso en ti. Recuerdo e imagino, a lo blanco y negro agrego un poco de color, al ceviche un poco de limón y el fuelle a un acordeón, y mientras pienso, me encuentro sonriendo sola, tal cual loca, bueno, cuerdamente loca.. pues hay tanto por lo cual sonreír, ni por el, por ella, ni por ti, únicamente por mi.
Esta semana pinté muchas sonrisas, y él, me las pinto a mi.
Hoy me dije a mi misma un tip para ser feliz, ahora te lo digo a ti, hay que dar sin esperar recibir lo mismo a cambio, mas bien, dar sin esperar recibir nada, pues siempre es mejor sorprenderse con lo recíproco que desilusionarse con lo que era de esperarse.
Nunca me había dado cuenta de que si acercas tu reloj de mano al oído, cuando no hay ruido, puedes escuchar el tick, tock, tick, tock, tick, tock.. y volver a soñar.

Whoa... todo tan cierto y confuso y claro a la vez, nunca pense que Gabriela Cibils pudiera ser esto... amazing
ResponderEliminar