No se si alguna vez pensaste que llegaríamos a esto, una corta despedida sin abrazo ni hasta luego. Eso de que los días se hacen mas largos y quieres que acaben de acabar, que llegue la noche para poder descansar, para así dejar de pensar. Esperando que de repente el mañana te haga olvidar... pero deja de intentar, por alguna razón estás donde estás, puede que así lo hayas querido o que simplemente sea tu destino, indiferente la respuesta será, pues es pura creación de tu falso razonamiento sin razón y sin igual.
Las miradas de reojo todos las pueden notar, o me lo imagino tal vez, siempre esperando un encuentro coincidencial, casi casual, pero que no lo es en realidad. Ambos lo sabemos pero decidimos disimular, pues aparentamos no sentir, para no hacernos más daño y así no dañar a los demás. Tu por tu lado y yo por el mio, dos extraños que todo un camino juntos llevan recorrido, juran que no volverán a lo mismo, cayendo nuevamente en lo que parece un precipicio, arriesgandose otra vez, esa que llaman ´la ultima´, cada vez. Pues si lo hacen, alguna una ganancia habrá ¿Qué tipo de locura será? La de pagar por esa garantía de volver a llorar.
Se balancean los momentos buenos y malos, cuando pasa el tiempo solo lo bueno se suele recordar, se encuentran extrañándose aunque mirándose a los ojos se encuentran ya, entre risas y abrazos ocurre otra clandestina discusión, la que se vuelve pelea una vez más, como ambos habían de esperar.
Ya ninguno puede aguantar, no hay nada que los una ya, y hay tanto que los aleja cada día un centímetro más.
Ya ninguno puede aguantar, no hay nada que los una ya, y hay tanto que los aleja cada día un centímetro más.
Meses sin verse, rehabilitación total para la compulsión animal de este ridículo amor sin comienzo y sin final... pero no pueden evitar pensar y otro encuentro casi casual sucede sin más, fingen sorpresa automáticamente, pues ya nadie apoya esa distorsionada y dañina relación, compulsiva pero algo linda... caras duras como yeso, pero por dentro ambos sonríen sin mucho que pensar, ahí no hay nada que disimular.
“Te llevo a tu casa y así conversamos un rato más” dijo casi casualmente, como si no llevara toda la noche planeando soltar esa frase coincidencialmente...
“Vamos” y una pequeña sonrisita casual intento disimular, aunque todos la pudieron notar.
El ciclo se volvió a cerrar o tal vez volvió a comenzar, como lo quieras llamar, pues reiteradamente se han dejado de evitar... y así, el encuentro casi casual nuevamente se ha convertido en esa ´ultima vez´, una vez más.

escribes sobre ti? a veces me identifico demasiado
ResponderEliminarAnyone would be so lucky to have you, stop crying your heart out.
ResponderEliminarily. Lu
ps. If he's dumb enough to walk away, be smart enough to let him go
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