
Adicción.
A veces los veo mirándose desde lejos, él se pregunta como llegaron a ésto. A ella con el maquillaje corrido se le ve, caminando por esos pasillos que parecen nunca ceder.. ¿Por qué no hablan? me pregunto cada vez, pues prometieron mil veces que la amistad no se iba a perder. Suena tan fácil cuando en realidad no lo es, las palabras son débiles, se las lleva el viento, con mil mentiras y falsedades dentro, no son de confiar. Dejar ese forjado y oxidado corazón apoyado en débiles palabras, un tanto ingenuo es, pues tarde o temprano, todo junto veremos caer.. sin remedio y capaz también sin arreglo.
La niña de ojos claros, la que nunca para de reír, ahora la vemos con la cara tras un sweater blanco y gris, tratando de descubrir en que se equivocó, haciéndose las mil preguntas de si hubo algún error. La relación perfecta diría yo, mas nunca se sabe lo que pasa dentro de esos corazones de color o tal vez en esos de cartón.
Eran de esos que en ningún momento discutieron, los que se reían todo el tiempo, los que solían mirarse por la ventana, esa mirada pícara y clara, transparente, como el agua, sólo que un tanto menos distorsionada.. esos que fueron acusados de besarse atrás de los carros, los que vivían sin fecha en el calendario y que de los aniversarios siempre se olvidaron. Esas escapadas en el carro, la adrenalina que se iba multiplicando.. esa semana de angustia y miedo, donde por dentro sintieron el desvanecimiento.
Esos jóvenes enamorados e ilusionados, ahora se puede decir, que son conocidos, o algo parecido.
¿Qué dirá él cuando le preguntan por ella?, ¿Será que dice conocerla?, ¿Qué la ha visto en el colegio?, ¿Qué alguna vez algo fueron?, ¿Cambiará el tema o tal vez evadirá la pregunta? Un poco incomodo creo..
A veces al abrir su libro de castellano “Soy el feliz caballero que te adora sin verte” ella lee, él a Rubén Darío había escogido para esa carta que un día le hizo, caballero de armadura oxidada le queda algo mejor, pues la cobardía escondió su verdadero color, sólo quedan esas promesas rotas que se van rápido con las agujas del reloj, con ese atardecer, como una estrella fugaz o el caballo que galopando vemos venir, mientras ese corazón poco a poco va dejando de latir.
Ella se pregunta porque perdió la cordura y que no daría por haberle dado otra ruta.. sabe que lo mejor para ella es tratar de olvidar, mas recuerdos así de su cabeza nunca podrá borrar. Sus llamadas amigas le dicen que lo debe superar y no se dan cuenta que la película acaba de comenzar. La niña en su casa no se queda, ella sale, baila, y sueña, mas cuando regresa.. y piensa, ese niño siempre le pasa por la cabeza.. sabe que ya ha pasado tiempo y se pregunta ¿Por qué le sigue pasando ésto? Pues es una niña con gran corazón y a veces se pregunta si seguirá enamorada o si es tan sólo un capricho, una obsesión, que inconscientemente perseguirá, tal como una adicción. Poderosa adicción, a sus labios, a sus besos, a su piel, adicción a él.
La niña de ojos claros ha tomado malas desiciones, ella lo sabe y lo acepta sin objeciones, no puede negar que su vida ha sido divertida, mas lo que quiere no le ha llegado todavía.
A ésta niña la veremos por los pasillos, cabeza en alto y probablemente gritando y saltando. ¿Cuándo aprenderá que nada de ésto vale la pena? que es masoquismo y añoranza a lo que ya no tenemos y a lo que pronto no veremos.
Mientras el mar esta lleno de peces, ella quiere vivir en la pecera. No digo que éste amor sea fácil de olvidar, pero algún día llegará el momento en que él volverá, ya sea como amigo o como algo más. Juntos mirarán atrás y se reirán. Algún día ésto pasará, ya sea cuando él madure o cuando ella lo termine de olvidar.
Se dice que el primer amor es el único de verdad, pienso que mil veces te puedes enamorar, nunca será igual, puede ser mas intenso o un poco más casual. La verdad es que el amor es una contradicción, al mismo tiempo es un bombón, que en el centro tiene algo amargo, una triste desilusión.
Están los que se esconden por miedo a sufrir y los que se lanzan sin paracaídas hacia un túnel sin fin. Los que están tan dolidos, que se les da por herir, los que nunca han sido heridos, esos con el ego difícil de digerir, están los que ya simplemente lo admiten y saben que no hay nada que hacer, están los que sienten más que cualquier otro ser, finalmente, los que dicen no sentir, los que “no se enamoran” o que tienen miedo de sufrir, esos que creen que bien saben de lo que hablan, los de la buena labia, los que tratan de sabotear, los que realmente tan sólo tienen miedo de levantarse un día y ya no poderlo negar más, y la única verdad es que cada uno de nosotros se puede enamorar. Con diferentes personas ésto puede pasar, puede ser de la persona incorrecta o quizás, capaz, tal vez.. de la perfecta.
Mientras escribo ésto me pregunto, ¿Qué va a pasar? Todo a su tiempo, me repito una vez más, una idealista y un poco ilusa siempre seré, con el corazón oxidado pero inexplicablemente, un tanto mas blando.. algo cambiada e indudablemente menos mala, sin querer confío, lo que llevará a la niña de cristal a romperse nuevamente, cada vez más fuerte. Llena de ilusiones sin sentido, sé que ya no hay nada que perder, solo esperar y ver todo suceder. Segura de que éste será el tropiezo número 210.
Aún así, queriendo no confiar.. está un tanto difícil de evitar, pues todo lo que sube, en algún momento tiene que bajar. Capaz mi adicción es volver a tropezar.
"Poderosa adicción, a sus labios, a sus besos, a su piel, adicción a él."
ResponderEliminarspeechless, love you
Excelente!
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